martes, 25 de octubre de 2011

Una tarde en Krampnitz

   Si os dijera que esta foto corresponde a una base militar abandonada hace ya cerca de dos décadas mas de uno pensará: ¿Base militar? Y otros se preguntaran ¿Como se conserva así? Aunque los mas puestos en el tema conocen ya la respuesta. En los foros sobre exploración urbana siempre hablamos del vandalismo que encontramos en lugares abandonados, sobre todo en España, y aunque en el extranjero esta practica es menos común, este lugar no es una excepción ¿Entonces donde esta el truco? Muy simple: lo que vemos es completamente falso, ya que nos encontramos en el escenario de rodaje de la película "Malditos bastardos" de Quentin Tarantino. Aunque también en esta localización se han grabado otras películas como "Enemigo a las puertas".

   Sean todos bienvenidos al kaserne Krampnitz.



El acceso a la base es mas que sencillo y desde la entrada te puedes hacer una idea de su estado y de lo grande que es. Subiendo por un camino encontramos un edificio enorme de aspecto importante y a través de sus ventanales se puede contemplar su interior. Es por uno de estos ventanales por donde entramos y encontramos los decorados de la filmación. Tras la sorpresa inicial la magia se desvanece en cuestión de segundos al darnos cuenta que lo que parecen maderas nobles no son mas que aglomerados y pladur, los adornos de piedra son yeso pintado y el esplendido suelo de mármol no es mas que una imitación en plástico. Aun así el lugar nos encandila y nos sentimos encantados de compartir la suerte de estar visitándolo.


   Este cuartel fue construido por los nazis hacia 1939 y su labor principal fue ser una escuela de formación de tropas ecuestres y conducción de vehículos militares como los conocidos Panzer. En los últimos días de la guerra se utilizó para la preparación de operaciones con tropas móviles en combate alrededor de Berlin. En Abril de 1945 los nazis fueron expulsados y el cuartel lo ocupo el Ejercito Rojo hasta la caída del muro y la reunificación de Alemania. Los soviéticos destruyeron todos los símbolos nazis del lugar como se puede observar en la foto de la derecha, aunque existe aun un mosaico en uno de los edificios de un águila sujetando una cruz gamada, como podéis ver en la foto que nos ha pasado Sevilla. Leyendo sobre el tema existe una pequeña controversia ya que algunos dicen que es también parte del decorado de "Malditos bastardos", aunque otros sostienen que es real y que fue tapada y mas tarde restaurada. Yo al menos en la película no recuerdo haberla visto.

Nosotros también nos preguntamos que hacia "eso" ahí.

Continuamos nuestro recorrido por una avenida de adoquines hacia el norte. Como ya conocemos la envergadura del lugar y disponemos de poco tiempo, sabemos que es imposible localizar y fotografiar todos los puntos de interés que queremos, por eso nos olvidamos un poco de las prisas y vamos explorando mas libremente. A los lados hay decenas de bloques de viviendas iguales, pero solo visitamos un par de ellas. Al final de la calle había una enorme explanada y a la derecha se podía ver un edificio mas grande y distinto a los demas, aunque decidimos dejarlo para mas tarde y cambiamos de dirección hacia el oeste. En esta nueva ruta no encontramos nada nuevo o lo que encontramos esta demasiado echado a perder, por eso nos paramos en un recodo del camino para decidir que hacer. Y aquí viene la anécdota del día.
Por una calle perpendicular a donde nos encontrábamos paso el coche de una conocida empresa de vigilancia, aunque tuvimos la suerte de no ser vistos, tal vez por nuestra ropa o por que los guardias no estaban demasiado atentos. En casi todos los post sobre este lugar se indica que esta vigilado, incluso en un libro sobre abandonos que me regalaron, el fotógrafo habla de que visitando este lugar "tuvo que hacer jogging y jugar al escondite". De todos modos sigo pensando que el motivo de pasar desapercibidos se debió a que Sevilla, (The man with the red jacket) el mas visible de los tres, se encontraba en ese momento sentado fuera del camino ;D
Por esto comenzamos a movernos solamente entre la vegetación y a evitar los caminos, lo cual valió la pena por dos razones: podíamos ver por donde se movía el coche mientras que nosotros permanecíamos ocultos y encontramos algunas cosas interesantes que de otro modo no habríamos encontrado como por ejemplo los restos de un gimnasio, un deposito de munición o un pequeño campo de fútbol, del cual solo quedaban las porterías y en el terreno de juego habían crecido cantidad de arboles jóvenes.
 


Dando un rodeo regresamos al edificio que nos habíamos dejado antes que, resulto ser un teatro y que a pesar de estar bastante destrozado nos entretuvo un rato explorando cada habitación, ya que ademas el edifico contaba con una barra de bar y probablemente un casino.





Saliendo por la parte trasera encontramos una puerta con varios grabados de la época soviética. Estos detalles era una de las cosas que andábamos buscando y fue una alegría encontrarlo. Había ademas otra de estas puertas en el extremo contrario del edifico del teatro que se nos paso, ya que no entramos usando el camino. Desde esta posición y mirando al norte se podía ver el edificio de calderas donde se grabaron algunas escenas de "Enemigo a las puertas" pero también encontramos por ahí a una persona andando y dudamos si era un guardia o alguien que como nosotros se había colado y se estaba dando un paseo.




















Encontramos otra de estas puertas en la parte trasera de un edificio que ya habiamos visto antes, mientras revisamos cualquier construcción de aspecto importante o que simplemente no sea igual al resto para ver si hay suerte y encontramos algo nuevo. Cuanto mas nos movemos mas edificios aparecen entre los arboles y mas patente se nos hace que no vamos a poder ver mucho mas del lugar por que empieza a hacerse de noche.



















  Se nos queda en el tintero encontrar el gimnasio, el comedor de oficiales o esas pinturas soviéticas en las paredes "que animan a trabajar", por citar algunos, pero la tarde no dio mas de si. ¿Que que hicimos por la mañana? Bueno eso lo contaremos en unas semanas, hasta entonces un saludo compañeros.

viernes, 14 de octubre de 2011

Good bye Lenin! 3ª parte.

 Base militar soviética abandonada.

Sin duda y para mi gusto la parte mas increíble y fotogénica de este lugar era el gimnasio que se encontraba en algún punto de la base. Desde la primera vez que vi fotos supe que quería visitarlo y fue practicamente lo ultimo que vimos antes de quedarnos sin luz y volvernos a casa, pero no fue lo único, ya que de camino encontramos varias cosas interesantes.

   Para empezar hablaremos de la zona militar, que sin duda era la parte mas grande del complejo. Esta se extendía desde el edificio de la sauna que mencionamos anteriormente hasta donde alcanzaba nuestra vista. A diferencia del resto del complejo no tenia arboles y había decenas de naves y hangares repartidos de forma ordenada, aunque estaban vacíos y carecían en su mayoría de detalles interesantes, por ello no gastamos mucho tiempo allí y las fotos que ponemos son de Sevilla, hechas en su anterior visita, y que nos las ha prestado a modo de colaboración para completar este reportaje y ahorrarnos el visitar un montón de naves vacías, ya que el tiempo que nos quedaba era mas bien escaso.










  En la fachada de cada edificio de esta parte había una fecha inscrita como podéis ver en la foto de abajo. Como curiosidad explicar que en todas las bases y complejos soviéticos que visitamos nos dimos cuenta que cada edificio, construcción, monumento o punto relevante del lugar estaba marcado con un numero, como podéis ver en la foto de arriba a la izquierda. Nosotros al llegar empezamos por el 110 y la estatua de Lenin resulto ser el 129. También llegamos a ver hasta el 240 y ni si quiera conseguimos llegar hasta el fondo de la base, por no mencionar que se puede encontrar google earth otra enorme parte del complejo instalado en paralelo al camino por el que entramos y que no era visible por los arboles, aunque probablemente los edificios que había allí fueran desde el 1 hasta aproximadamente el 90. Con esto pretendemos dar una idea de lo grande que es el lugar y lo complicado que resulta explorarlo entero.
   Tras unas cuantas vueltas encontramos un lugar muy especial que al final resulto una pequeña decepción: el teatro de oficiales, que ya no solo no tenia butacas, ni su mítico piano, sino que todo el techo se había hundido dejándolo reducido a un montón de escombros. También por ahí dentro existía un impresionante mural, pero de eso nos enteramos demasiado tarde. Hicimos una pequeña parada para decidir que ver o que buscar, ya que en este momento teníamos a la vista una docena de edificios y no sabíamos por donde empezar, aparte de que se estaba haciendo tarde y se nos acababa la luz, aunque estábamos de acuerdo en que queríamos encontrar el gimnasio. Echando un vistazo rápido entre los arboles encontramos un edificio. Era el mas pequeño de todos los que teníamos cerca, pero por sus ventanales y por el tejado era mas que probable que fuera lo que estábamos buscando. ¡Efectivamente!






"Misha" Mascota de los juegos olimpicos de Moscú de 1980.




   Como podéis ver tan solo se trataba de una pequeña nave pero nos tuvo entretenidos cerca de dos horas, sobre todo fotografiando cada detalle, ya que como he dicho es uno de los abandonos mas curiosos y fotogénicos he he visto nunca. La decadencia del lugar tenia un encanto increíble. En las paredes aparecían representados varios deportes que, no resulto necesario traducir los textos para saber de que se trataba, aunque en algunos casos la pintura estaba muy echada a perder. Las ultimas luces de la tarde y el hecho de encontrarnos rodeados de arboles le daban al lugar una atmósfera de misterio y nostalgia que no sabría describir. Las partes del suelo hundidas, los elementos deportivos esparcidos por el suelo o las escaleras oxidadas aportaban un toque de tristeza que te hacia imaginar como fue este lugar en tiempos mejores.

La exploración del lugar la completaban los vestuarios, cuyo suelo parecía que iba a hundirse bajo nuestros pies, por no mencionar que estaban completamente vacíos.
En las gradas también encontramos colgando del techo y hechas una maraña imposible de desenredar las redes de tenis, fútbol sala y voleibol. En la grada de enfrente, subiendo las escaleras había un agujero en el techo, por ello era la parte del gimnasio que se encontraba en peor estado, aunque había incluso libros mojados en ruso sobre deporte y entrenamientos, lo cual resulta bastante increíble que aun sigan allí.  Mientras terminabamos las fotos de rigor Chenko se fue a explorar unas casitas de madera cerca de allí, aunque solo encontró arañas... y no fue muy divertido. Esta es la típica anécdota ridícula que se cuenta en quedadas posteriores, si Chenko quiere claro...


   Para terminar nos dirigimos a una fabrica, cuya chimenea se veía a lo lejos. Era muy pequeña y no tenia nada especial, aun así pasamos dentro a curiosear que para eso habíamos venido. Desde la fabrica era fácil orientarse y buscar de nuevo al "camarada Lenin", nuestro punto de referencia. Para ello atravesamos una arboleda no muy densa y una vez allí recogimos todo el equipo mientras Sevilla repetia alguna foto,Chenko acababa con la comida que nos quedaba y servidor liaba unos cigarros para fumar por el camino con la satisfacción que da visitar un lugar como este. Mientras esperábamos a Sevilla procuramos no parar de movernos ya que los mosquitos se estaban agrupando para hincarnos el diente, pese a que en el transcurso del día ya se pusieron las botas con nosotros.
Nos ponemos en marcha pensando en las cervezas que nos íbamos a tomar en el barrio una vez volviésemos a Berlin. Recordando cierta película y modo de despedida alguien giro la cabeza e inevitablemente dijo eso de ¡good bye Lenin!





















Aquí Nano es muy dado a los agradecimientos y a pesar de que aun faltan unos cuantos reportajes para terminar de mostraros nuestro viaje por Berlin quiero ponerlos al final de esta parte.
Primeramente agradecer a Sevilla el contar con nosotros, darnos alojamiento de gratis y acompañarnos a todos los abandonos, pese a que ya los había visto y no tenia el brazo en condiciones. Gracias por todo, por tu ayuda y por esos ratos tan buenos, desde aquí un abrazo.
A Chenko por ayudarme a emprender y dar forma a estos viajes y a su maña como explorador. Se que vas a decir que lo podríamos haber hecho sin ti, pero no seria lo mismo y ni si quiera la mitad de divertido, además ya sabes por que pienso que eres el mejor.
A Adolfo por su ayuda para dar con algunos lugares, que aunque no se han podido ver todos los tendremos pendientes y te lo seguiremos agradeciendo.
A todos los amigos que siguieron nuestras "cronicuchas" vía facebook y que se interesaban por saber como nos iba.
También por supuesto a toda la gente que ha seguido este reportaje en tres partes y el blog en general, muchas gracias por hacer que valga la pena.

Saludos de Chenko y Nano.