sábado, 8 de abril de 2017

Monumento Buzludzha


   El monumento Buzludzha o casa del partido comunista búlgaro es sin duda un lugar único por su ubicación, historia e iconografía. Llevaba muchos años en mi lista de sitios abandonados que visitar, estando al mismo nivel en expectativas que referentes como el Chateau Noisy (hoy demolido) o la art deco power plant, pero castillos europeos y centrales eléctricas hay muchas, edificios como este son únicos, repito.


   Muchos años, si. Nunca aparecía el momento ni coincidíamos todo el grupo, pero este 2017 hubo suerte y podemos juntarnos, conseguir un vuelo muy barato y aunque la estación, y la combinación de día y la hora a la que conseguimos llegar al lugar no es la idónea para hacerse con las mejores fotos, poco importa, de hecho ya sabéis los que nos leéis que damos siempre prioridad a la experiencia antes que a la fotografía.



   El monumento Buzludzha o Buzludja se encuentra en un monte del mismo nombre dentro de un parque nacional. Podéis leer los datos e historia resumida en esta entrada de Wikipedia. Es sábado a mediodía y llevamos conduciendo varias horas cuando lo divisamos en el horizonte. Aun queda subir la montaña e intentar entrar. Parece que tendremos suerte aunque nos preocupa el hecho de que este totalmente sellado e inaccesible, que es como debería ser. De hecho desde noviembre mantenemos conversaciones con otros exploradores que han estado por allí. Algunos nos cuentan que todos los huecos de entrada han sido tapados con hormigón, otros que alguien ha abierto nuevos huecos por los que colarse dentro y esa es la clave. Hay carteles que avisan que el lugar es peligroso y que una empresa de vigilancia lo controla, pero parece que mas para disuadir.


   Aparcamos casi en la cima. Las ultimas nieves del invierno bloquean parte de la carretera y tenemos que llegar andando. Por el camino encontramos un fotógrafo ingles que al preguntarle si ha entrado nos comenta que lo intentó pero que es imposible. Mis amigos bromean sobre el hecho de que con nuestra experiencia pocas cosas son imposibles pero yo y mi pesimismo empezamos a caminar colina arriba. Seria muy frustrante después de tantos años viajar tan lejos para solo ver el exterior del edificio.


   Llego a la cima. El edificio parece la guarida de un supervillano de película y da mucha impresión caminar bajo semejante mole de hormigón, pero no presto mucha atención por que voy buscando un punto débil en la estructura por donde hacer la incursión. Todos mis miedos y dudas se desvanecen a los pocos minutos al encontrar un agujero en el suelo. Voy en busca de mis amigos y estudiamos la situación. Esta ciertamente difícil. Para llegar abajo hay que encaramarse a una pared desde el agujero, desplazarse por esta y caer sobre un deposito de combustible. Una vez ahí, bajar al suelo, y agarrarse a unas tuberías para pasar otro agujero mas con los pies por delante. Así lo hice.


   Estoy dentro. Llego a un pasillo oscuro lleno de agua que me moja los pies hasta los tobillos y con la linterna me voy abriendo camino. Tras varios metros veo algo de luz, de hecho es otro agujero donde una pareja esta intentando entrar, parece mas fácil que por donde he entrado yo. Les saludo y voy a avisar a mis amigos para que prueben ese acceso. Yo sigo explorando el sótano del monumento hasta encontrar unas escaleras por las que subo dos niveles hasta ver la luz de la que fuera la puerta de entrada. Me he orientado, estoy en el hall principal justo debajo de la gran sala que llevo tantos años queriendo ver con mis propios ojos.





   -"Arriba Nano, arriba" Estoy murmurando en voz baja mientras elijo por cual de las tres escaleras subir. No me he dado cuenta pero el piso y los escalones están cubiertas de hielo y antes de poder darme cuenta acabo en el suelo de un resbalón. Con mas calma y cuidado, ahora si consigo subir hasta la sala superior. No se explicar lo que sentí pero os lo podéis imaginar. Ahí estaba yo solo bajo la ruinosa cúpula cara a cara un un trozo de historia olvidada o mas bien de una era que pretendía ser olvidada.



   Paso varios minutos embobado, contemplando el domo en ruinas y los elaborados mosaicos de las paredes. Saco la cámara el trípode y un cigarro, aun me tiembla el pulso un poco. Adolfo me llama por teléfono, van a intentar entrar por el otro acceso con la ayuda de los chicos que estaba allí. Por mi parte empiezo a recorrer la gran sala circular, tomar algunas fotos e intentar reconocer que es o que representan los mosaicos de las paredes, todos referentes a la ideología y la lucha comunista.


    En el centro de la cúpula, en un mosaico realizado aparentemente con vidrio de colores, escrito en búlgaro se puede leer "Proletariados de todos los países, ¡uníos!". En los muros logro identificar a algunos lideres del partido comunista búlgaro, de hecho en el camino que sube la montaña hay una estatua de uno de ellos. Frente a estos y en peor estado se pueden reconocer a otros históricos del comunismo como Lenin, Marx y Hengelss si no me equivoco.


   Todos los mosaicos del interior de la sala están realizados con piezas coloridas a diferencia de los que vi después en el pasillo que rodea la sala. Algunos han sido vandalizados o robados los que aun quedan muestran conceptos como el trabajo, la ciencia, la infancia o el poder militar, algo muy común por la influencia soviética.






   Continuo explorando el lugar. Descubro lo que fuera una sala de para realizar proyecciones y otras repletas de hielo y nieve de las que no deduzco su utilidad.
   Comienzo a recorrer el pasillo que rodea la cámara de debate como se solía llamar. Este pasillo también esta repleto de mosaicos pero de tonos mas grises y planos. También hay muchas referencias a los ideales comunistas, concretamente al pueblo y comprendo a ver algunos conceptos como la maternidad, la tradición, la viudez o el arte. Faltan muchos metros de estas obras y aunque no estén ahí si se puede ver que debajo del cemento originalmente se dibujaron a carboncillo todas y cada una de las ilustraciones.





   De nuevo me tomo mi tiempo para ver cada detalle y tomar algunas fotos en silencio hasta que me doy cuenta que mis amigos aun no han llegado y voy a buscarlos. Mientras me interno de nuevo en los pasillos del sótano puedo oír sus voces. Ya están dentro y al fin estamos juntos. Les llevo hasta la gran sala y me quedo mirando las expresiones de sus caras asombradas. Lo hemos conseguido. Alguno incluso se me acerca y me da un abrazo.



   Me tomo un respiro mientras mis amigos exploran el lugar y hacen sus fotos. Chenko, que hoy se permite hacer alguna foto, me hace ver que algunas zonas de la sala estaban forradas con una especie de terciopelo rojo del que quedan apenas unos jirones.


   Es con Chenko con quien me atrevo a subir la torre del monumento. No es fácil ni cómodo. Estamos hablando de 70 metros de escaleras de mano completamente a oscuras. Con la linterna en la boca empezamos el ascenso que nos lleva unos 10 minutos hasta llegar a una entreplanta por donde al menos entra la luz del sol. Como algunos sabréis, arriba del todo a modo de vidrieras hay dos estrellas rojas gigantescas que coronan la torre.



   Tampoco os voy a engañar. Apenas a tres tramos de escalera de la trampilla que nos lleva a la cima de la torre nos quedamos por decirlo suavemente, bloqueados. Contemplar los montes balcánicos a través de los agujeros de las estrellas de vidrio nos bloquea un poco las piernas. Si, tenemos vértigo. Nos hacemos unas fotos y nos reímos sobre todo de nuestro patetismo pero ya no podemos subir mas y aunque las escaleras y la torre son firmemente solidas tras unos minutos volvemos a bajar.


   Ahora nos falta salir fuera de nuevo. Entrar fue mas sencillo desde luego pero ayudándonos unos a otros tras varios minutos conseguimos salir al exterior. Ahora con calma tomamos unas fotos del edificio desde fuera.



   En la entrada principal y con unas enormes letras de hormigón se podía leer algo así como: "A tus pies, camaradas despreciados. ¡A tus pies esclavos de trabajo! ¡Abatidos y humillados se paran contra el enemigo! Permitidnos sin misericordia, sin perdón, sí, derribamos el viejo y podrido sistema ... trabajadores, mujeres trabajadoras de todos los países se han unido. ¡Hacia adelante! Camaradas sin miedo construyen con fuerza nuestras grandes oportunidades para trabajar y crear"













   Han pasado casi cuatro horas desde que llegamos y la verdad es que tenemos bastante hambre. Decidimos ir hacia otro lugar abandonado que tenemos y comer por el camino. Hacemos algunas fotos exteriores mas y como pequeña tradición, siempre que viajo al extranjero me gusta hacer geocaching y repartir los rastreables conseguidos a lo largo del año por el país en cuestión. Bien pues en la colina del monumento buzludzha había un cache ideal para dejar algunos objetos.




   Bien esto fue todo. No teníamos intención de visitar mas abandonos en los siguientes días, si no mas bien hacer algo de turismo, aunque al final no pudimos resistirnos y nos salio una incursión relámpago que ya os iré enseñando por aquí.

     Saludos.



domingo, 26 de marzo de 2017

Villa del pianista.


   Una villa de dos plantas en en centro de una pequeña localidad y que en principio no parecía gran cosa. Una vez nos aseguramos de no ser vistos el acceso resulto relativamente sencillo. La parte baja no ofrece mucho para curiosear y mas bien hace pensar que vamos a explorar la típica casa abandonada donde todo el mundo entra y ha sido saqueada y destrozada a conciencia. Pero no.




   La primera planta aunque desordenada se conservaba bastante bien y tiene muchos detalles y pequeñas antigüedades que fotografiar. Mención a parte merecen los dos pianos de pared que encontramos en el salón y en una de las habitaciones que nos dan pistas de las personas que vivían aquí.






   Muebles, cuadros, libros, una televisión o una pequeña radio de madera. Encontrar este tipo de objetos en un lugar abandonado tan a la vista resulta en ocasiones difícil y aunque era evidente que el lugar había sido saqueado resulta curioso ver como algunas cosas siguen en su sitio.






   Aunque la villa era pequeña, nos tomamos nuestro tiempo. Ademas hoy somos cinco personas y procuramos respetar el espacio de nuestros compañeros para tomar las fotos. La visita ha resultado una buena manera de comenzar el día mientras continuamos nuestro camino. Camino que se dirige a una quinta a la que no fue posible entrar, pero por el camino, como os iremos enseñando exploramos bastantes lugares interesantes.