domingo, 26 de marzo de 2017

Villa del pianista.


   Una villa de dos plantas en en centro de una pequeña localidad y que en principio no parecía gran cosa. Una vez nos aseguramos de no ser vistos el acceso resulto relativamente sencillo. La parte baja no ofrece mucho para curiosear y mas bien hace pensar que vamos a explorar la típica casa abandonada donde todo el mundo entra y ha sido saqueada y destrozada a conciencia. Pero no.




   La primera planta aunque desordenada se conservaba bastante bien y tiene muchos detalles y pequeñas antigüedades que fotografiar. Mención a parte merecen los dos pianos de pared que encontramos en el salón y en una de las habitaciones que nos dan pistas de las personas que vivían aquí.






   Muebles, cuadros, libros, una televisión o una pequeña radio de madera. Encontrar este tipo de objetos en un lugar abandonado tan a la vista resulta en ocasiones difícil y aunque era evidente que el lugar había sido saqueado resulta curioso ver como algunas cosas siguen en su sitio.






   Aunque la villa era pequeña, nos tomamos nuestro tiempo. Ademas hoy somos cinco personas y procuramos respetar el espacio de nuestros compañeros para tomar las fotos. La visita ha resultado una buena manera de comenzar el día mientras continuamos nuestro camino. Camino que se dirige a una quinta a la que no fue posible entrar, pero por el camino, como os iremos enseñando exploramos bastantes lugares interesantes.


lunes, 30 de enero de 2017

Quinta Dionisio


   Nunca dejan de sorprendernos las quintas portuguesas. Preciosas viviendas decoradas de forma mas o menos ostentosas y vinculadas a un gran terreno y una bodega. Parecía que un lugar como este tuviese un acceso complicado, pero nada mas lejos de la realidad. Entramos sin ningún problema.
   Resulta un lugar tranquilo para moverse sin ser vistos y aunque no es muy grande si es bastante impresionante.



   La parte de la bodega no ofrece gran cosa, los edificios de alrededor tampoco, tan solo son almacenes donde apilar trastos sin interés, así que vamos directos al grano entrando a la vivienda y buscando las bonitas salas ornamentadas que conocíamos de antemano.




   Destacan sobre todo el recibidor y un gran salón en la primera planta, así como alguna habitación con techos de madera. El gran salón es de un carácter mas sobrio si lo comparamos con el recibidor. Esta decorado con gran variedad de molduras en paredes y techos y algunos pequeños frescos de ángeles y flores. Lo mas llamativo son sin duda los grandes espejos repartidos de forma par por las paredes de la sala que le confieren un aire de gran amplitud.








   El pequeño pero recargado recibidor es sin duda el mayor reclamo para nosotros y nos lleva algún tiempo ver todos sus detalles. Para empezar tenemos una sencilla pero bonita escalera de madera que comunica con la primera planta rodeada por columnas que forman un arco.
   Encontramos molduras de escayola pintada en el techo y las paredes y grandes frescos franqueados por columnas embebidas y de base color negro, rematadas con figuras humanas, a su vez decoradas con una especie de guirnaldas de flores y espigas de trigo.
   Como no podía ser de otro modo los frescos representan escenas relacionadas con la agricultura y la recolección de la uva.
   A parte de la entrada principal la sala cuenta don dos puertas de madera y vidrio rojo que comunican con los pasillos de la planta baja.




   El resto de habitaciones no ofrecían realmente nada interesante salvo algunos detalles. Una vez que mis compañeros terminan de recoger y van hacia la salida, con la mini cámara de vídeo grabo un pequeño recorrido por las estancias principales que os dejo a continuación.




   Hora de ponerse en marcha. aun nos quedan muchos lugares que ver y descubrir junto a nuestros compañeros.