viernes, 10 de octubre de 2014

El doctor Pintor



La contradicción sigue siendo nuestra compañera de viaje, esta vez tenemos dos abandonos juntos: Un palacio imponente con dos torres y aparentemente intacto, rodeado de maleza y una pequeña casa destartalada. ¿Adivináis? El palacio a parte de vacío y en mal estado por dentro había sido reconvertido en oficinas eliminando con esto cualquier resquicio del encanto y antigüedad que pudiera tener, mientras que la casita bajo el puente resulto ser un lugar que aunque saqueado dio para mucho que fotografiar y curiosear. Pudimos leer en un cartel que la vivienda pertenecía a un grupo de chalets que estaban demoliendo para rehabilitar la zona, siendo esta la única que quedaba aun en pie aunque aparentemente las obras quedaron paralizadas hace pocos años.


El interior esta totalmente revuelto, los rateros ya se han llevado los pequeños objetos de valor que pudiera haber y aun así se puede adivinar que la casa fue abandonada de la noche a la mañana, ya que parece que parece que todo esta en su sitio, tal como lo dejaron sus inquilinos hace años. Lo mas llamativo sin duda son los cuadros que encontramos y su estilo un tanto inquietante: Pinturas cuya temática solo eran juguetes y muñecas.



Descubrimos un pequeño taller de pintura en una agobiante buhardilla al final de las escaleras. De nuevo mas cuadros de la misma temática que ya empieza a ser un poco escalofriante en algunos casos, pilas y pilas de revistas sobre compra venta de arte y un calor agobiante poblaban este espacio.



Llamadme miedoso si queréis pero este cuadro en concreto me ponía la piel de gallina.




Mientras saco mis conclusiones a cerca de la clase de personas que habitaron aquella casa me reúno con mis compañeros en la segunda planta para comprobar que hay muchísimo mas por indagar. Encontramos un despacho con un mueble repleto de libros de medicina y algunos objetos médicos, ademas de algunos antiguos catálogos sobre pintura.













Revistas, periódicos añejos y un sin fin de catálogos apilados por todas las habitaciones y armarios de la vivienda. Botellas de agua oxigenada jarabes y medicinas realmente curiosos tan solo por su antigüedad y una muñeca de un metro de estatura que nos acompaño por nuestro recorrido entre bromas. ¿Seria ella la "musa" de nuestro medico pintor? Quien sabe...